EUSKERA | ENGLISH | 20 de marzo de 2010
aquí esta la fecha
Centro del Hierro y la Forja
El antiguo Convento de Nuestra Señora de los Dolores acoge un recorrido a través de la historia y las primitivas formas de trabajar el hierro. Historia y trabajos que han marcado en profundidad las formas de vida y carácter de Lesaka. A lo largo de todo el recorrido también se puede observar parte de la obra y exposición de objetos antiguos y artesanales de Pedro Lanz.
En el mismo Centro también se ubica la Oficina de Información y Turismo de Lesaka.
Telefono de contacto 948 638007 - 948637005.
Nota: El Centro y la ofcicina de Turismo permanecerán cerrados al público temporalmente. El Centro sólo será visitable (grupos) con cita previa. Para cualquier información turística dirigirse al teléfono o @ indicados en la parte superior.
Gracias a vuestra confianza, durante el año 2007 y 2008 se ha podido llevar a cabo una fase de nuestro proyecto "Agiña, Estación megalítica". El acondicionamiento del aparcamiento, la promoción y la señalización, incluso en braile, nos han permitido crear un entorno accesible para el disfrute de todos.
Página web de "Caja Navarra - Tú eliges: tú decides".
Esperamos poder seguir contando con esa confianza para nuestro actual proyecto:
Número de proyecto: 14673.
ANTECEDENTES:
El Ayuntamiento de Lesaka lleva varios años trabajando en la difusión de su riqueza patrimonial, cultural e histórica. Entre otros recursos el hierro y la forja son elementos fundamentales en el desarrollo y evolución de la vida de Lesaka.
A lo largo de la historia, la humanidad ha sabido incorporar materiales que ofrece la Naturaleza para mejorar su existencia. La piedra, el hierro y la madera han jugado en Lesaka un papel importantísimo en la arquitectura popular y en la construcción de numerosos elementos de uso público como fuentes, enlosado de las calles, lavaderos, puentes, mojones, etc, hoy reclamos turísticos importantes.
ESPACIOS EN LOS QUE SE DIVIDE LA EXPOSICION:
ESPACIO 1
El Centro del Hierro y la Forja es un recorrido a través de la historia y las primitivas formas de trabajar el Hierro. Historia y trabajos que han marcado en profundidad las formas de vida y el carácter de Lesaka.
Mineral de hierro, bosque y río. Desde el final de la Edad Media hasta el siglo pasado, los hombres que elaboraban el hierro, los ferrones, han buscado la conjunción de estos tres elementos claves.
Pero no fue así en sus orígenes. Desde la Edad de Hierro hasta el siglo XIV, los ferrones fueron gentes de montaña. En ella extraían de minas a cielo abierto el mineral, las mejores venas hace siglos agotadas, que permitían el aprovechamiento del hierro con las primitivas técnicas de las que disponían. Pequeños hornos de piedra y tierra, alimentados con el carbón vegetal que obtenían de la madera de los densos bosques que les rodeaban. Trabajos realizados en familia o pequeños grupos, que se trasladaban a nuevos emplazamientos al agotar las minas. El cercano poblado de Agiña, que se remonta a la Edad del Hierro, es testimonio del paso de aquellos remotos pobladores. A lo largo de cientos de años estos hornos apenas vivieron cambios. Las pieles que agitaban para soplar los hornos y elevar la temperatura, evolucionaron hacia fuelles de madera y piel, similares a los que conocemos ahora. Pero la temperatura alcanzada, lejos de fundir el metal, únicamente les permitía liberar el hierro poco a poco, golpeándolo en caliente.
Al finalizar la Edad Media, la utilización de la rueda hidráulica da lugar a las ferrerías de río. Aunque continuarán usándose los hornos de montaña durante siglos, su número decrece progresivamente. La fuerza del agua será la que accione los fuelles o trompas de aire para el soplado, y sobre todo accionará nuevos y pesados martillos. Con hornos más grandes, mayores temperaturas y un golpeo más rápido y potente, las ferrerías de río experimentan un crecimiento rápido. En 1424 existen ya en las Cinco Villas 16 ferrerías, 7 de ellas en Lesaka y Etxalar.
La gran demanda de carbón que se genera supuso la dedicación de cientos de trabajadores del valle, que se convirtieron en carboneros a tiempo total o como fuente de ingreso adicional. Este fenómeno provocó la deforestación de grandes extensiones de bosques, especialmente de algunas especies como roble, haya, espinos o boj, que daban un carbón de mejor calidad. Este no fue un fenómeno exclusivo de la vertiente del Bidasoa, ya que afectó a toda Europa y supuso la desaparición de la mayor parte de la superficie arbórea del continente. De los siglos XVII y XVIII tenemos constancia de pleitos entre ganaderos y el ayuntamiento de Lesaka por la creación de viveros para su repoblación a la vista del preocupante estado de los bosques de Lesaka. Llegan a darse problemas entre los vecinos por la escasez de leña, también necesaría en hogares, caleras o fabricación de tejas.
El carbón debe acarrearse cada vez de bosques más alejados. Nos consta, por ejemplo, que desde fechas antiguas se trae desde Zubieta, a 27 km siguiendo el Bidasoa. Todavía en 1811 se cuentan en Lesaka 141 carboneros.
Por desgracia, el proceso de deforestación que supone la obtención de carbón vegetal se repite hoy en amplias zonas de Latinoamérica, África y Asia.
ESPACIO 2
Además del carbón era también necesario el transporte del mineral de hierro. Es necesario mezclar el de esta zona con el que se trae desde Bizkaia, de mayor riqueza y que funde a menor temperatura. Procedía de minas, como las de Gallarta, que venían siendo aprovechadas desde la ocupación romana por su riqueza.
El transporte de este mineral se realiza en barco hasta Hondarribia o Irún y desde allí en gabarras, aprovechando la subida de la marea, hasta los muelles de Bera y Lesaka. Por tierra, hasta los hornos, mediante tiros de caballerías o bueyes. En 1889 aparece el ferrocarril del Bidasoa, con un corto tramo para transporte de mineral. Posteriormente se amplía el tramo Irún -Elizondo e Irún-Santesteban y transporta también pasajeros. El "Tren Chiquito" como fue llamado en Irún, funcionará hasta 1956.
Una vez llegaba a las ferrerías, el mineral era mezclado en los hornos con el carbón. La adición de carbono convertía el hierro en un primitivo acero. La temperatura se regulaba controlando el paso del agua que accionaba el fuelle o la trompa de aire. El mismo procedimiento controlaba el ritmo del martillo que golpea sobre el yunque. El trabajo se divide entre los distintos oficiales ferrones según funciones. Podemos encontrar así al oficial martillador, el operario que desmenuza el material, al laminador, al fundidor, sumándose el trabajo de los aprendices, como el marmitón o mozo que se encarga del puchero y otras faenas.
Además del trabajo directo, se crean puestos de trabajo como carboneros en los bosques, menaqueros en las minas, arrieros en los caminos, boyateros trabajando con los bueyes y otros muchos. Así, sabemos que alrededor de una ferrería trabajaban 8 oficiales, 2 aprendices, 40 carboneros, 50 caballerías y 8 pares de bueyes. A pesar de que el modo de vida de la mayoría de los hogares estaba asentado en la gandería y la agricultura, estos oficios eran importantes para la economía de los vecinos, por ser junto a la venta de castañas y animales de cría, la única fuente de ingresos en moneda de las familias. Moneda necesaria para el pago de impuestos, dotes y compras ocasionales de productos de fuera.
Tal es la importancia de esta fuente adicional de ingresos que se reserva exclusivamente para los naturales de la villa, lo que produce fricciones entre las villas; En 1727 Bera cuenta con una única ferrería y trata de emplear a sus vecinos en el transporte, así como aumentar los gravámenes sobre el uso de su muelle y lonja. Ante la oposición de las demás villas, bloquea la descarga del mineral procedente de Bizkaia. Es entonces cuando las demás villas construyen el muelle de Lesaka.
ESPACIO 3
Junto a las llamadas ferrerías mayores, en las que se obtiene el hierro, se asientan las ferrerías menores, muy similares a los que hoy conocemos como talleres de forja. En ellas se realizaba la transformación del "tocho", acero tosco, en arados, azadas, hoces, hachas, cadenas, armas, lámparas, rejas... herramientas agrícolas, ganaderas e industriales, y utensilios de todo tipo, similares a los que podemos contemplar en la exposición. En una época en la que casi todo se fabrica a partir de hierro, madera y cuero, la lista sería interminable.
Las ferrerías de Lesaka vivieron su mayor prosperidad en el siglo XVI, años en los que se amplía la iglesia y de los que se conservan casa particulares con elementos del gótico tardío. Los siglos siguientes verán decaer esta actividad. En el siglo XVIII Lesaka conserva sólo 3 ferrerías de propiedad municipal, cada vez con más problemas para su arrendamiento y supervivencia. Finalmente, en la segunda mitad del XIX, a pesar de los intentos del ayuntamiento por protegerlas las 3 últimas ferrerías del concejo se cierran. El último resto de la actividad en el valle es el alto horno construido en Bera en 1852, que sólo afecta a Lesaka por la necesidad de carbón. Las causas son muchas, como la caída de la demanda de las ciudades castellanas, la pérdida de abastecimiento de las colonias, la decadencia de la flota o la entrada del hierro extranjero producido en altos hornos de carbón mineral.
Lesaka vive como resultado de esta crisis tiempos difíciles que le obligan a retomar a una economía agraria. Son también los años de mayor actividad del contrabando a través de la cercana frontera con Francia.
Tendremos que aguardar hasta 1958 para la creación de Laminaciones de Lesaka integrada años más tarde en Altos Hornos de Vizcaya y luego en Aceralia. En la actualidad pertenece a la multinacional Arcelor Mittal, la primera siderurgia a nivel mundial. Las técnicas de manipulación del acero guardan ya poca relación con las técnicas tradicionales. La factoría actual está especializada en la laminación en frío y galvanizado del moderno acero. El video nos muestra espectaculares imágenes de todo el proceso de transformación y de los trabajos realizados en las diferentes factorías nacionales de Arcelor.
ESPACIO 4
A lo largo de este recorrido hemos podido ver parte de la obra y la exposición de objetos antiguos y artesanales de Pedro Lanz. El ha querido compartir con nosotros su obra, su conocimiento y su memoria. Nos presenta ahora un conjunto de piezas de forja representando antiguos oficios junto a otras escenas y personajes tradicionales de las fiestas de Lesaka. La exposición se completa con la colección de fotografías "Lesaka, Piedra, Hierro y Madera" "(...) una pequeña muestra de la riqueza arquitectónica que puede encontrarse en Lesaka, fruto de la sabiduría y austeridad de aquellos artesanos, convertidas con el paso del tiempo en un lujo para el disfrute de todos."